España: Cada vez es más difícil que las pymes accedan a créditos

Según el diario La Vanguardia, el 9,4% de las pymes tiene difícil acceso al crédito, el doble que en la eurozona

España: Cada vez es más difícil que las pymes accedan a créditos

La crisis de la pandemia ha dejado a las pymes españolas en una situación de debilidad mayor que las de la eurozona. El grupo de opinión y reflexión en economía política europeG advierte en un reciente informe que el porcentaje de pymes en situación de vulnerabilidad –o zombies, en terminología popular– en España es de un 7,1% frente al 4,4% de la eurozona en el 2021. Por vulnerables se entiende a las empresas que han sufrido fuertes caídas de la facturación y de los beneficios, al tiempo que han visto dispararse los gastos financieros, y que presentan altos ratios de endeudamiento. Una encuesta sitúa en el 9,4% el porcentaje de pymes españolas con dificultades para acceder a la obtención de crédito frente al 4,6% de Alemania e Italia o el 5,6% de Francia.

¿Por qué las pymes españolas están en una situación de mayor debilidad? “Porque tienen mucho peso en sectores como el comercio, la hostelería o las actividades recreativas que son los más castigados por la covid y donde España está más especializada”, contesta Josep Oliver, catedrático de la UAB y autor del informe presentado la semana pasada en Madrid por videoconferencia desde la sede de la APIE.

Oliver insistió en que una de las grandes debilidades de la economía española es el alto peso de los sectores de servicios personales privados que también se da entre las pymes. Entre el 2013 y el 2019, un 29% del aumento del empleo procedió de esos sectores con bajo valor añadido, lo que lleva a que 36% de los puestos de trabajo sean en esos ámbitos. En su opinión, es muy difícil frenar la terciarización –el peso del sector servicios– del mercado laboral en España incluso con la llegada de los fondos europeos Next Generation.

“En lugar de un crecimiento del PIB del 5,5%, bajaremos un punto y medio o dos este año. Aún así, si España crece al 4% anual, pueden crearse 400.000 o 350.000”, señala Oliver. “Pero la terciarización, lastimosamente no la vamos a corregir: pasará de pesar un 65% a un 75% en el mercado. La suerte esta echada”, añade.

Para el resto de años, las previsiones que se sitúan en el informe apuntan a un crecimiento del PIB superior al 2%. En ese escenario se pueden crear unos 300.000 empleos, recuerda Oliver. Precisamente, esa moderación en los crecimientos del PIB esperados es la que provocará una caída de los ingresos. Por eso, Oliver estima que el futuro inmediato para las finanzas públicas españolas es “malo”, teniendo en cuenta el impacto de la guerra en Ucrania tras la invasión de Rusia.

El autor del informe recordó que en el 2021 el déficit se situó en cifras cercanas al 8% del PIB, a lo que ahora habrá que añadir el impacto de la guerra. En este sentido, el catedrático recordó que reducir el déficit por debajo del 3% en el 2019, antes del estallido de la crisis por la pandemia, costó a España casi diez años.

En cuanto al impacto del alza de la inflación en el gasto en pensiones y en el déficit a la Seguridad Social, Oliver recordó que la nueva reforma de pensiones, que las revaloriza cada año conforme al IPC, obligará a su revisión a finales del 2022. Entre los datos más preocupantes que ha dejado la crisis se encuentra el de una deuda conjunta de las administraciones públicas y del sector privado del 266% del PIB frente al 224% del 2019. El porcentaje está muy cerca del máximo del 275% del 2012.